Nuestra historia

Todo empieza con una gran historia

En 1993 Fina Ejerique funda su marca de ropa infantil con una vocación clara: lanzar una colección de ropa de vestir para niños cómoda, trabajada con mimo y con los parámetros de calidad más altos del mercado.

Desde entonces, hemos conseguido crecer gracias a la ilusión y el tesón. Al pequeño grupo de emprendedores inicial se han sumado jóvenes diseñadores, gestores, técnicos y especialistas textiles con los que hemos avanzado y gracias a los cuáles podemos decir que seguimos trabajando con la filosofía de nuestros inicios, que sigue intacta y cada vez más fuerte.

Tras más de 25 años en el mundo de la moda, podemos afirmar que somos una marca de ropa infantil donde prima el cliente y el producto sobre el beneficio. Nuestra ilusión y proactividad por crear, año tras año, colecciones que lleguen al alma de nuestros clientes es nuestro sello, siempre apoyándonos en el sector textil de España, de donde proceden todas nuestras prendas.

Nuestro entusiasmo sigue siendo nuestra principal fuente de motivación y es gracias a la confianza que, colección tras colección, depositan sobre nosotros.

Visión de Fina Ejerique

Nuestra marca de moda infantil, Fina Ejerique, nace con unas convicciones y valores fuertes y robustos. Nuestra estrategia siempre ha sido respaldada por nuestra honradez, trabajo y respeto.

Buscamos ofrecer productos a precio de compra y venta justos, rechazando la explotación infantil y cualquier otro tipo de discriminación y con conciencia medioambiental.

Nos comprometemos con el cumplimiento de plazos con nuestros clientes y proveedores. Gracias a una estructura empresarial sencilla y a una fabricación propia, hemos alcanzado tiempos de espera muy reducidos. El resultado: productos artesanales made in Spain de alta calidad.

Respetamos nuestra fabricación y nuestro sector, con prendas fabricadas en España. A nuestros trabajadores, respetando derechos y permitiendo la conciliación con la vida familiar. Y por último, el medio ambiente, con tejidos naturales y adaptados a las normativas vigentes, pero sobre todo, al mundo infantil.